miércoles, 29 de agosto de 2012

Trabajar durante el verano (Original)



Alejandro iba publicar un reportaje sobre los trabajos en verano en el que salía hablando yo como voz de los becarios precarios que se pasan todo el verano puteado cobran una porquería. La jefa ha dicho que "endogamias no", así que vamos subir en nuestro blog el artículo original de nuestro compañero Alejandro para todos lo podamos disfrutar.

Trabajar durante el verano es posible

A. García Orta / HUELVA

No son puestos con grandes sueldos, ni suelen ser desempeñados durante todo el año, pero los llamados trabajos de verano son muy demandados por los jóvenes. En plena crisis, el trabajo no abunda, y menos en la juventud, pero es en verano cuando más empleos jóvenes se crean, en sectores turísticos y de la hostelería generalmente. Existen muchos perfiles de gente joven que realiza este tipo de trabajos acompañados del calor, aunque algunos se desempeñen también el resto del año.
Algunos trabajos se dan en épocas casi exclusivamente estivales, como las heladerías. Tal es el caso de María Rodríguez, costarricense de 24 años que decidió dar el paso de montar su propio negocio en Huelva junto a la familia de su marido, procedente del País Vasco. Otro empleo clásico del verano es el del socorrista de playa o de piscina, puesto desempeñado casi exclusivamente por gente joven que busca ganar un dinero extra, como es el caso de Sergio Romero, que trabaja en las playas Punta del Moral e Isla Canela.

Además de las características de ser trabajos temporales o en época de vacaciones, atrae especialmente a los estudiantes, por varios motivos. En algunos casos, como el que comenta Rogelio Pinto, estudiante de derecho en la Onubense y empleado en un cine, trabaja en verano para pagarse sus estudios universitarios, por tener a su familia en el paro. No es este el único caso, ya que también encontramos al perfil de estudiante que dedica su verano a hacer prácticas de formación, en concreto en empresas relacionadas con los estudios. En este sentido nos dice Pablo Vázquez, licenciado en Ciencias de la Comunicación, que le interesan mucho las prácticas en empresas “porque están relacionadas con mi carrera, y me permite ampliar mi currículum a la hora de entrar en el mundo laboral”.

No sólo hay estudiantes que dedican su verano a trabajar: están aquellos que tienen que acudir a escuelas y academias para los exámenes de septiembre. Las academias están especialmente demandadas en esta época de tránsito entre un curso y otro, por lo que también debe contratar personal extra. En cambio otras empresas, ya no sólo de hostelería o de academias, sino de cualquier otro sector, cubren las vacaciones de su personal titular.
Los trabajos de verano, en definitiva, son una circunstancia necesaria para mucha gente, y una de las necesidades para uno de los sectores con más complejidades en esta época de crisis: la juventud.

“Trabajar en verano es sacrificado, pero merece la pena “


Licenciado en Ciencias de la Comunicación, está como becario en Huelva Información, aunque también tuvo otros trabajos en este periodo estival. “Este verano estuve trabajando en el programa Se llama copla hasta que terminó, y luego me incorporé al periódico”. Pablo también ha compaginado sus trabajos periodísticos con la organización de una caseta en las Fiestas de Mazagón, que además se llevó el primer premio, declara. “Trabajar en verano es sacrificado, pero merece la pena para mi formación”, comenta Pablo.

martes, 28 de agosto de 2012

No quedan días de verano


El verano poco a poco está llegando a su fin, y eso significa que este grupo de becarios que lleva dos meses en el Huelva información se desintegrará en breve. Como si de un reality show se tratara, cada semana irán desapareciendo becarios hasta no quedar ninguno. Atrás quedaran muchos momentos, sobretodo aquellos jijis y jajas, es que nos gusta reírnos, en realidad cualquier cosa menos trabajar como digo siempre.

Estos días leeremos en los Facebook de nuestros conocidos frases del tipo “que pena que acaba el verano, ya no podré ir a la playa” y nosotros diremos “que pena se acaba el verano, no tendré que escribir sobre croché, elaborar la agenda o pasar la noticia de un tal Tristancho”. Cuando ya no estemos en el periódico tendremos ganas de ir, es el Síndrome del Precario (no se si va con mayúscula o minúscula, ya que me lo corrija Laguna que es el que controla), es como el Síndrome de Estocolmo, pero mucho peor, porque encima el susodicho quiere trabajar sin cobrar.

Una de las cosas que más orgullosos me siento es de pertenecer a una generación única en su especie, gente que trabaja por amor al arte, o por amor a tener algo en su curriculum, pero que al final le termina gustando lo que hace. Los becarios somos muy fácil de reconocer, si encuentras a gente de piel blanquecina con aspecto de que no le haya dado el sol desde que Jordi estaba en la facultad (Me refería a Landero mal pensados), eso es un becario.


Para nosotros, el fin del verano, no es más que el final de una etapa de nuestras vidas. En estos dos meses he aprendido mucho, por supuesto, pero sobretodo me llevo la suerte de haber conocido a unos compañeros que han compartido precariedad y que desde luego valen todos mucho. Cada uno tiraremos por diferentes caminos, algunos tienen que terminar sus carreras, otros empezarán nuevas formaciones, y otros como yo, iremos de cabeza al paro como 6 millones de españoles, no es original pero es lo que hay. Cuando cada uno de este grupo de precarios lo necesite, yo estaré ahí y quiero que cuenten conmigo, porque siempre nos quedará París, digo Huelva.

Podría escribir muchas cosas, pero ya lo haré más adelante, que uno se lleva todo el día escribiendo y hacerlo en el tiempo libre es un poco de masoca. Y como no puede ser de otra forma, terminaré mi entrada con una frase que resume todo lo anterior “Pos llévate esta”.






Presentación

Señores del mundo y del universo en general, este es un pequeño espacio que los Becarios de verano del Huelva Información del año 2012 vamos a usar para escribir sobre nuestra experiencia. Como buenos españoles cualquier iniciativa para no trabajar es buena, que rápido aprendemos...